En la curiosidad nacen maravillas

En la curiosidad nacen maravillas

 

En Inventtia no pasa un día sin que comprobemos cual es el clima de la clase. Basamos nuestro trabajo en el afecto y en la confianza, porque las materias que impartimos son bonitas, pero también suelen ser complicadas y es a través del vínculo afectivo entre profesorado y alumnado como se puede llegar a desarrollar el conocimiento de forma mucho más sencilla y agradable.

Como nuestros alumnos saben, nos gusta conseguir que sean ellos los que tiren de la clase en lugar de empujarlos nosotros. No nos engañemos, a menudo no nos queda más remedio que empujar, o como dice nuestro profesor más creativo: “Remar como si estuvieras en galeras, pero sin los grilletes, remar en libertad”. La mayoría de los días es así. Porque o es primera hora y están dormidos, o es más tarde y están excitados, o es antes de un compromiso que tienen, o simplemente porque el hambre aparece y están cansados, o es última hora y están fundidos, (A nosotros también nos pasa, pero es un secreto, no lo comentéis).

En cambio hay días en los que no necesitamos apenas remar. Ellos tiran y tiran… Y esos días son un regalo, porque  son los que producen el auténtico aprendizaje. Cuando ellos tienen voluntad, movidos por su curiosidad, se produce una energía que ningún profesor podría generar de forma individual aunque lo intentara. Y esto es así porque la sinergia que se produce en equipo siempre es un valor añadido que hace que cualquier taller, proyecto o enseñanza sea mejor.

Queremos enseñaros este video que centra la enseñanza, entre otras cosas, en la curiosidad del alumno. En trabajar con él o ella desde sus preguntas. En buscar ese acercamiento necesario, esa energía que el alumnado produce cuando se siente “a tope”, cuando deciden que ellos llevan la clase hacia adelante porque desean saber los qué y los cómo…

En algunas momentos hay ciertos paralelismos con los valores de Inventtia, con su sentido, con su existencia que nos han parecido fantásticos. Por todo ello nos parece una delicia y un concepto necesario en la enseñanza de nuestros días. Ya nos diréis que os parece a vosotros.