Niños y niñas extraordinarios

Niños y niñas extraordinarios

Hace poco leí una idea que me hizo reflexionar sobre mi tarea como docente y como madre: “Si queremos ser extraordinarios tenemos que reforzar nuestras fortalezas, si por el contrario queremos ser mediocres, trabajemos nuestras debilidades.”Esta idea que proviene del mundo empresarial resulta perfectamente aplicable al ámbito educativo.
El actual sistema de enseñanza dispone de unos mecanismos perfectamente establecidos de recuperación y refuerzo, pero las medidas de ampliación o las variaciones en los currículums oficiales pocas veces se llevan a cabo.
Por otro lado, como padres seguro que al llegar las notas, la vista se fija primero en las calificaciones más bajas dejando de banda las otras y en seguida pensamos que haremos el próximo trimestre para mejorar las notas, y nos olvidamos del notable o el excelente en lengua porque en inglés o matemáticas nuestro hijo/a tan sólo tiene un suficiente.
Pensemos por un momento en la inmensa satisfacción que supone ser reconocido por un buen trabajo o por una comida deliciosa. En las clases uso una táctica que a menudo resulta muy efectiva. A los alumnos más desmotivados los hago responsables de algunas tareas y con esto su rendimiento mejora. El reconocimiento de que son especiales es una arma mucho más poderosa que cualquier castigo. Cada niño o niña tiene un talento o una habilidad especial, animémoslos a descubrirlo y a potenciarlo.
En Inventtia a partir de la semana próxima hemos propuesto a nuestros alumnos más pequeños que hagan de profesores por un día y realicen una actividad de las que piensen que hacen realmente bien. Ya tenemos un profesor de aviones de papel, una profesora de teatro y una de manualidades…
Y tú: ¿En qué eres extraordinario?