Objetivos del tutor-coach de Inventtia

Objetivos del tutor-coach de Inventtia

Hace tres días se presentó una madre en Inventtia, quería decirnos que su hija había sacado un 8,4 en matemáticas. La mujer estaba radiante. Preguntó por nuestro tutor-coach, el cual no estaba en ese momento, y al enterarse de que no le podía decir en persona que su hija había mejorado de forma exponencial su actitud y sus resultados, le hizo a la professora que la atendió en ese momento la siguiente reflexión:

“Mi hija hace dos meses era un adolescente rebelde y sin expectativas. Explícale que he venido para decirle que mi hija es otra, aún me cuesta creer la nota que ha sacado. Dile al tutor que queremos tener una reunión conjunta porque ahora dice que quiere estudiar y sacar buenas notas en las demás materias. También dile que soy la madre más feliz del mundo”.

Estas coses pasan en Inventtia. Cuando se lo decimos a nuestro tutor él siempre dice lo mismo: “Tenemos los mejores alumnos del mundo, lo menos que podemos hacer por ellos es hacerles ver lo mucho que valen”.

Hoy os contamos uno de los objetivos que tiene en mente para este curso en Inventtia.

Ya hace un tiempo que comenta que todo tutor competente debe tener la meta de potenciar la resiliencia en su alumnado. Este concepto implica la capacidad de salir reforzado de un situación difícil. Es decir, el ser humano que atraviesa una situación complicada o traumática, incluso con periodos de dolor emocional, si es una persona resiliente, se hace más fuerte tras esos acontecimientos. Mejora su capacidad de adaptación y su manera de ver el mundo cambia para mejor.
En el caso del tutor de secundaria o de bachillerato, su labor consiste en hacer que sus alumnos sepan adaptarse a las circunstancias, a los cambios y puedan salir reforzados para mejorar día a día. La adolescencia es una etapa difícil, de muchos cambios, con muchas frustraciones. Es una etapa donde el acompañamiento es fundamental.

Un tutor debe ayudar a sus tutorandos y a sus familias a ser resilientes. Veamos como lo hace el nuestro:

En todo momento acompaña a alumnado y familias desde una mirada positiva. Los adolescentes son complicados, pero al carecer de una experiència vital dilatada necesitan tener un modelo de referencia en la figura de un adulto que no sea su padre o madre. Por tanto les escucha y les aporta Seguridad, haciéndoles ver que de toda acción se puede extraer un aprendizaje de cara al futuro.

- Proporciona un soporte afectivo empoderando a sus alumnos. En todo momento hay que buscar el sentido positivo de las acciones que ejercen los alumnos/as. Es necesario ver cual es el aprendizaje que se puede realizar de cualquier accion ejecutada.

- Enriquece los vínculos pro-sociales. Lo hace fomentando la empatía, la generosidad y la solidaridad. Los valores fundamentales del ser humano tienen que planear siempre por encima de las ideas del alumnado. Tienen derecho a equivocarse y a ver que todo está relacionado. Cada vida es un engranaje que debe funcionar pese a que a veces parezca que está atascado, y si trabajamos en equipo colaborando los unos con los otros siempre podremos llegar a un punto de encuentro. Una vez estemos ahí, solo podemos disfrutar de nuestro trabajo.

- Establece expectativas elevadas con sus alumnos y su entorno. Un alumno ha de proponerse retos adecuados a su capacidad, han de ser en positivo, asumibles, pero lo más exigentes que sea posible. Si hace falta se diseñarán diferentes etapas para conseguirlos. En la dificultad el ser humano se crece.

- Fomenta la creatividad. La creatividad se puede entrenar día a día. Como dice José Antonio Marina, “la creatividad es un hábito”. Por tanto en Inventtia siempre proponemos retos creativos, si os fijais, nuestro nombre es toda una declaración de intenciones.

- Ejerce un liderazgo sereno, comprometiéndose con la ecología de las relaciones. Se le puede oir decir en más de una ocasión que el líder no está para tener acólitos o seguidores. Ese no es su cometido final, y si lo fuera no sería un buen líder. El líder está para generar nuevos líderes, para enseñarles que si trabajamos las relaciones desde una óptica ecológica podemos generar escenarios mucho más productivos, en los cuales se trabaja en un ambiente mucho más relajado y eficiente.

- Enseña habilidades sociales, implicando a menudo a las familias. Cuantas veces nuestro tutor nos dice que llamemos a las familias y les hagamos venir para enseñarles como pueden estimular a sus hijos e hijas. A menudo vemos adolescentes físicamente sanos pero emocionalmente poco trabajados, incluso a veces deprimidos. Chicos y chicas poco estimulados, que no saben hasta dónde pueden llegar. Nuestro tutor les enseña a todos ellos, padres, madres y alumnado que existen vías para llegar a la satisfacción personal, y por extensión, al éxito. Una de ellas es el trabajo en habilidades sociales. Aprender a relacionarnos con terceras persones desde la naturalidad, el afecto y la concordia siempre compensa. Dejar la vergüenza y el orgullo en un baúl y sustituirlas por la simpatia y la humildad aportan grandes dosis de energía en los adolescentes, que no siempre son entendidos como seres humanos en construcción. Es necesario recordar que son seres que avanzan a grandes zancadas cuando saben hacia donde van.

Como podéis ver, es una tarea inmensa. Un camino largo y lleno de dificultades, pero transitarlo siempre merece la pena porque es apasionante. Además, mayor dificultad más atractivo es el reto. Os puedo asegurar que, al menos en el caso de nuestro tutor, no hay nada que le compense más que finalizar un curso charlando con una familia al completo, recibiendo ese agradecimiento afectuoso de los padres que dicen: “Gracias por tu trabajo. Mi hijo es otro, hay un antes y un después de este curso.”

En ese momento nuestro tutor recibe ese feedback, se emociona y contesta: “No ha sido mi trabajo, ha sido el trabajo de todos y todas. El vuestro, el de vuestro hijo, y mi pequeña contribución a su plan de vida”.

En esos momentos, nos confiesa que le causa rubor admitir que se siente el tutor-coach más feliz de mundo.

¿Y tú? ¿Qué tienes que decir a todo esto? ¿Quieres participar en el proyecto de tutoria de Inventtia? ¿Sabes que ya estamos preparando un proyecto de tutoría entre iguales? ¿Te apuntas?