¿Puede un grano de arroz ir al espacio?

¿Puede un grano de arroz ir al espacio?

Esta pregunta nos la hacía un alumno de tercero de primaria hace un días en Inventtia. Un alumno de primaria ya etiquetado en su colegio. En el momento que nos la formuló le contestamos: “Un grano de arroz puede hacer lo que tú quieras, que nos sugieres?”

Hoy hablaremos un poco de la creatividad y de algunos temas relacionados con ella. Ya sabéis, aquello que se ha puesto tanto de moda y que algunos profesores no nos cansamos de incentivar y estimular en nuestro alumnado. Y que por ello se nos etiqueta de “profesores diferentes”…

 Con inquietud tengo que manifestar que, bajo nuestra opinión, el actual sistema educativo no está mucho por la labor. De cara a la galería todo son buenas intenciones, pero a la hora de la verdad te das cuenta que no les interesa mucho el fomento de la creatividad. Un valor que más que estar de moda, es una de las claves para el desarrollo de la sociedad del siglo XXI.

 Dice José Antonio Marina que “La creatividad se un hábito y como todos los hábitos, hay que aprenderlo”. Esta es una de las claves que recientemente ha demostrado la neurociencia. Pero claro, explícale tú a un profesor que está agobiado porque no está cumpliendo los plazos de la programación que ha diseñado para el actual curso; explícale que no pasa nada, que lo que tiene que fomentar es la estimulación de su alumnado para que sea creativo. Insisto, el sistema no facilita mucho las cosas.

 Sin embargo en Inventtia pensamos que lo que menos tiene que importar son los plazos y las programaciones. Para nosotros lo que es realmente importante es que el alumnado quiera aprender. Y de momento los resultados nos dicen que lo estamos consiguiendo. Justo es decir que una parte importante de nuestra manera de trabajar consiste al inculcar en nuestros alumnos que son capaces de hacer mucho más del que les han hecho creer en sus respectivos centros. Nosotros le decimos a aquel alumno que siempre está dibujando en clase, llenando las mesas de dibujos, que lo que en realidad necesita es un buen bloc de láminas donde pueda expresar su pasión por el dibujo. O le decimos a aquella chica que está todo el día mirando por la ventana, a la cual los profesores le dicen que está totalmente despistada, que no es que esté despistada, sino que si está imaginando una historia la tiene que plasmar en una libreta, porque estas ideas podrían ser el comienzo de una buena novela. Y ya no hablamos del “friki” de la clase, quien se pasa toda la tarde subiendo tutoriales a youtube, y que supuestamente no hace nada en el instituto, porque su mundo es un espacio donde poder montar y desmontar ordenadores y hackear la página web del instituto. Este chico o chica que para los profesores es un tipo fuera de lo habitual, a menudo con mala prensa, para nosotros es un futuro informático que se lo rifarán las mejores empresas de control de datos y seguridad informática.

 Cuántos alumnos hay que no llegarán a cumplir sus objetivos y se quedan en un etiquetado tal como es el “fracaso escolar”. Y lo hacen porque el sistema no los trata bien. Los menosprecia y no deja que se expresen ni que puedan desarrollar su potencial. Son alumnos que acaban arrinconados, y no nos engañemos, con la autoestima por el suelo. Alumnos en definitiva que por culpa de un sistema de “café para todos”, un sistema que no quiere entender la pluralidad de ideas de las personas, acaban preguntándose qué han hecho mal, cuando en realidad son víctimas de una normativa que está hecha sin pensar en las personas que tienen diferentes cosas a decir.

 Por eso en Inventtia nos negamos a trabajar desde este paradigma. Estamos convencidos, y el tiempo nos está dando la razón, que tenemos los mejores alumnos de la zona. Ellos y ellas son personas de tipologías muy diversas. Pero todos y todas tienen en común un par de cosas: La primera es que cuando llevan con nosotros entre tres y seis meses se sienten seguros en su entorno. Son alumnos que aprenden a expresar qué sienten y a pedir qué quieren. Son personas que trabajando con nosotros han recibido una sólida formación emocional y pedagógica, que los ayuda a sentirse a gusto consigo mismos y a reconocer sus emociones e inquietudes. La segunda es que todos ellos son personas con capacidad de fijar unos objetivos asumibles, cada cual a su nivel, para de este modo iniciar un camino de no regreso hacia el éxito en sus estudios, y por extensión, a la vida.

 En Inventtia no tenemos filtros, no etiquetamos. Odiamos profundamente los etiquetados. Creemos en el potencial de las personas. Fomentamos la creatividad siempre. Confiamos en nuestros alumnos que demuestran día a día que la mejoría de las personas es una empresa más sencilla de lo que parece, siempre que cada persona reciba una educación de calidad y lo más personalizada posible.

 Alumno o alumna que nos estás leyendo. Recuerda: Si tienes cosas a decir, no te las dejes en el tintero. Aprovecha cualquier momento para recordar a todo el mundo que tienes ideas, que piensas, a pesar de que algunas personas no lo tengan claro. Deja claro que las cosas se pueden hacer de muchas maneras, porque si todo se hiciera siempre del mismo modo el hombre todavía seguiría en las cavernas. Y sobre todo, no dejes que nadie te diga que las cosas se hacen así, porque siempre se ha hecho así. Expresa tu creatividad por encima de todo y de todos. Sé valiente y muestra tu potencial. Y si en tu centro no te lo dejan hacer, ven con nosotros. Te enseñaremos técnicas para que puedas hacerte valer. Porque tu creatividad es nuestro placer, es lo que nos hace aprender cada día contigo y de ti.

Y si eres padre o madre, ven con nosotros a expresarnos cuál es el universo de tu hijo o hija. Ayúdanos a entenderlo, a que podamos acompañarlo en su instituto o escuela a mostrar a todo el mundo aquello que para él o ella es tan importante. Porque, en buena parte, de todo esto dependerá que sea un adulto responsable y seguro.

Para acabar, si eres profesor o profesora, ven también. Te estamos esperando para crecer contigo. Porque a tu lado disfrutaremos mientras te enseñamos una nueva manera de hacer que los alumnos sean los protagonistas del proceso educativo. Una nueva manera donde nosotros, el profesorado, sólo somos uno más del grupo clase. Una forma de entender la educación que hace que nuestro trabajo sea uno de las más apasionantes del mundo. Cuando nuestros alumnos nos muestran su creatividad en clase o fuera de ella, sentimos el vértigo que nos toca muy a fondo, porque estamos viendo lo realmente buenos que llegan a ser. Y entonces nos soltamos, y disfrutamos con ellos y ellas.

Y tú, ¿qué piensas de todo esto? ¿Te animas a venir con nosotros? ¿Puede un grano de arroz ir el espacio?