INVENTTIA | ACTIVA LA MENTE

Blog de noticias

18 Jul 2014

La atención y la reflexión en el aula

/
Publicado por
/
Comentarios0
/

Si hacemos una reflexión sobre el ritmo de vida que trae la mayoría de nuestro alumnado, podemos observar una serie de características sociales que lo influencian en gran medida y no precisamente de manera positiva. Hoy en día, se vive de manera vertiginosa: con continúas prisas, pendientes del reloj y de los horarios, realizando numerosas actividades al ritmo de una acelerada dinámica familiar y laboral, con un exceso de información…
Todo esto nos hace vivir de manera estresante, tanto a los adultos como a los niños. Es difícil encontrar espacios y momentos para la tranquilidad, el silencio, la reflexión, el autoconocimiento, la soledad y la paz interior.

Este ritmo de vida acelerado es el causante de la ansiedad, la depresión y el estrés que sufren muchas personas. Una de las consecuencias que este hecho comporta es un aumento de la violencia, la agresividad y las conductas autodestructivas (consumo de drogas, suicidios…). Por este motivo es necesario ayudar a los niños y jóvenes a afrontar la compleja vida actual y los cambios e incertidumbres que se acontecen.

Este estrés, en que a menudo estamos inmersos, nos dificulta la atención y la reflexión. Estamos pendientes de varías cosas a la vez, tenemos la cabeza en otro lugar de aquello que estamos haciendo, actuamos de manera impulsiva, reaccionamos de forma inadecuada, etc. Y todo esto, aún nos genera más estrés. Tenemos que saber parar, decir “basta” e ir frenando este ritmo, es necesario buscar recursos y estrategias que nos permitan vivir de forma más saludable, sobre todo a nivel mental.

Esto que nos pasa a los adultos, también los pasa a los niños y ellos todavía tienen menos recursos que nosotros. Es difícil, por no decir casi imposible, que un niño con una situación emocional que lo preocupa, sea capaz de concentrarse en la tarea escolar. Por esta razón, en lugar de desesperarnos por la falta de atención y reflexión de nuestro alumnado, lo que podemos hacer es ayudarlos a crecer emocionalmente, educando sus emociones, enseñándolos a relajarse, aumentando su autoestima, dándoles pautas para la resolución positiva de los conflictos y potenciando unas buenas relaciones sociales.

Para acabar, decir que la atención es la base de todo aprendizaje y depende en buena parte de la voluntad, por la cual se necesita un conocimiento propio y una capacidad de autocontrol.

Qué pensáis vosotros? Por qué no vienes y ponemos fin a este ritmo frenético que no te deja concentrarte?

Escribir comentario